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La producción de hortalizas y su impacto social, económico y alimentario

por Redacción

Federico Alvarado Portilla

Año con año el área que se dedica a la siembra de hortalizas es mayor en nuestro país; naturalmente los volúmenes producidos así como la más alta calidad de las cosechas repercuten satisfactoriamente en otras actividades económicas y agrícolas, como la producción y comercialización de agroquímicos, de envases, de transporte ferroviario, carretero y aéreo e insumos agrícolas como fertilizantes, insecticidas, semillas, cera, plásticos, etc. El mercado de exportación también crece generando una mayor entrada de divisas. Todo esto, repercute en la creación de empleos directos e indirectos.

Por otra parte, en lo que se refiere a la importancia que tienen en la alimentación, las hortalilzas son capaces de proveer los nutrimentos necesarios para el hombre, como minerales, vitaminas, proteínas, carbohidratos, etc. Por lo cual, en la dieta alimenticia el consumo de hortalizas es de suma importancia pues suministran algunos productos de los cuales otros alimentos son deficientes; así mismo, ayudan a neutralizar las substancias ácidas producidas durante el proceso de la digestión de carnes, quesos y otros alimentos, son de importancia como fuente de los elementos minerales necesarios por el organismo como calcio, hierro, fósforo y otros alimentos; además, se les aprecia por las vitaminas que proporcionan por ser esenciales para el crecimiento, reproducción y en general para el buen mantenimiento de la salud; por ejemplo, encontramos que algunas suministran considerables cantidades de vitamina A, ácido ascórbico, vitamina C; tiamina, vitamina B; niacina, riboflavina y otras. Aunque las hortalizas en general no son consideradas de gran importancia como proveedoras de proteínas, carbohidratos y grasas, algunas de ellas como semillas secas de frijol, chícharo y lenteja son ricas en proteínas y otras como las papa, camote, chirivía, zanahoria y la rutabaga son importantes fuentes de carbohidratos.

En cuanto a su importancia en la industria, las hortalizas se consumen también preservadas y en esta forma se procesan desde un nivel casero hasta el nivel industrial especializado, siendo este el que ha hecho posible encontrar en el mercado, un gran número y diversidad de productos en diferentes presentaciones, en cualquier lugar y en cualquier época del año. En el presente, es posible encontrar hortalizas enlatadas como jitomate, espárrago, espinaca, ejote, calabacita, etc. Congeladas como brócoli, chícharo, coliflor, ejote, zanahoria, etc. En jugo como jitomate, zanahoria, apio, etc. Deshidratados como ajo, cebolla, apio, cilantro, etc. Encurtidos como nopalitos, chile, cebolla, papa, zanahoria, pepino, elotes, etc.

Esta actividad hortícola nacional repercute también en otras actividades económicas básicamente en las de producción y comercialización de agroquímicos por la demanda tan fuerte que tiene de ellos; así como, en la producción de envases y en el transporte. Durante el periodo comprendido de 1988 a 1989, se requirieron aproximadamente  $270 mil millones para transporte carretero y ferroviario para movilizar el producto de los lugares de producción a los mercados y puntos de entrada a los Estados Unidos y 236 mil millones para insumos agrícolas como fertilizantes, insecticidas, semilla, cera, etc.

Sistemas de producción de hortalizas en México

La producción de hortalizas la vamos a encontrar a diferentes niveles de volumen y propósito aún con cualquier tipo de agricultor, sea ejidatario, rentero, mediero o pequeño propietario y puede dedicarse a una o varias hortalizas de una manera constante y eventual.

Explotación agrícola intensiva

Es aquella que se realiza en pequeñas superficies usando varias hortalizas, manteniendo la tierra ocupada todo el año mediante rotaciones adecuadas de hortalizas, cuya venta se destina principalmente a mercados locales. El sistema de producción intensivo, a campo abierto, como su nombre lo indica hace un mejor uso o dosificación de los factores de la producción, sobre todo de los controlables, como son fertilización, pesticidas y en ocasiones del agua de riego.

Normalmente son superficies más reducidas que en el sistema de producción extensivo, por lo tanto se tiene un manejo más cuidadoso del cultivo y frecuentemente se llega a utilizar la mano de obra familiar, y la producción normalmente es para el abastecimiento de los mercados nacionales, salvo en algunas excepciones que estos productos son llevados al mercado de exportación. Es frecuente que en este tipo de sistemas de producción el productor se dedique a la producción de dos o más cultivos, y frecuentemente llega a sembrar un mismo cultivo en diferentes fechas, la practica anterior es con el fin de garantizar que al menos con uno de sus cultivos o fechas de siembra le permitan lograr ganancias, dado que no tiene un control sobre el mercado.

En el sistema de producción intensivo a campo abierto, como ya se mencionó anteriormente se hace un uso más eficiente de los varios factores de la producción, por lo tanto la implementación de tecnología de punta en estas pequeñas superficies, es más fácil de establecer, logrando por lo tanto rendimientos muy altos por unidad de superficie. El sistema de riego por goteo, el acolchado de suelos, las cubiertas flotantes, el uso de la fertirrigación o quimigación son ejemplos de la tecnología que se llega a utilizar en los sistemas de producción intensivos, donde además de lo antes citado se pueden agregar riegos automatizados cundo la falta de humedad en el suelo genera una determinada tensión.

Explotación agrícola extensiva

Explotación agrícola extensiva

Este tipo de producción se refiere a la producción de hortalizas en gran volumen, obtenidas de superficies considerables cuyo destino son principalmente los grandes centros de consumo y distribución y los mercados de exportación. A nivel nacional es claro distinguir diferentes sistemas de producción de hortalizas. El sistema de producción extensivo se caracteriza por grandes superficies de terreno sembradas con un solo cultivo y donde se utiliza maquinaria muy especializada para el manejo o cosecha del cultivo en cuestión, por lo tanto otra característica de este sistema de producción es la alta utilización de maquinaria y la reducción mano de obra. Es frecuente encontrar cosechadoras de cebollas, zanahorias, y en otros casos incluso de tomate, cuyo uso es más bien para la industria de las conservas o enlatado.

El sistema de producción de tipo extensivo es más frecuente encontrarla en los estados del Norte del país, probablemente como consecuencia de una menor fragmentación de la tenencia de la tierra, de tal manera que una persona puede tener superficies que pueden superar las 100 has de un solo cultivo, mientras que en el centro y sur del País, es frecuente encontrar regiones donde la superficie promedio por persona no supera las 10 hectáreas. El sistema de producción extensivo principalmente lo practican productores que frecuentemente tienen un control sobre el mercado, de tal manera que las inversiones en este sistema de producción tienen garantía de éxito. Desde el punto de vista del aprovechamiento de la energía, los sistemas extensivos son poco eficientes, debido a que se maneja normalmente un solo cultivo, con un estrato foliar o dosel, bien definido, de tal manera que la energía que no es utilizada en dicho estrado se pierde como calor en el suelo, esto mismo sucede a nivel radicular con el uso de nutrientes y agua.

Cuando se tienen dos o más cultivos y los factores de la producción no pueden utilizados por un cultivo, son aprovechados por otro con estratos foliares en diferentes niveles o bien con estratos radiculares a diferentes profundidades, también es frecuente encontrar especies que presentan relaciones de sinergismo, donde dos especies que comparten un mismo sitio rinden más en forma individual que si estas mismas especies son sembradas en forma separada.

Producción para autoconsumo y recolección de hortalizas silvestres

Los huertos familiares, son siembras de pequeñas áreas en las que encontramos una variedad de hortalizas destinadas básicamente al consumo familiar de quienes las realizan. Este tipo de siembras puede verse con pequeños agricultores pero principalmente con ejidatarios a quienes ayuda, en esta labor, toda su familia. La superficie destinada ha esta actividad se mantiene ocupada todo el tiempo posible mediante rotaciones con cultivos de su preferencia. Esta actividad no da origen a un intercambio económico a causa del carácter de autosuficiencia que la producción asume.

En forma silvestre nos encontramos con plantas consideradas como hortalizas que aunque no se manejan como cultivo, son explotadas por personas que las recolectan para su venta generando ingresos por dicho concepto. Son ejemplos de esta actividad los nopalitos, verdolaga, quelite cuaresmeño, xoconostle, tomatillo, papilla, flor de palma, flor de biznaga, cabuches, etc.

Producción con atención al mercado meta

La explotación de las hortalizas que se practica bajo cubierta, en estructuras especializadas como túneles bajos y altos conocidos como micro y macrotúneles, e invernaderos, son explotaciones que demandan grandes inversiones iniciales y personal técnico muy especializado y se realizan con el fin de obtener productos fuera de temporada ó bien todo el año y con ello, poder acceder a mejores precios.

Sin embargo si se considera el mercado al cual se destinan los productos de las hortalizas, se tienen diferencias en el tipo de explotación de estos cultivos. Así, si la producción es para suplir la demanda de mercados locales se considera que la explotación es intensiva en mano de obra, con bajos niveles tecnológicos, diversidad de especies y una especie en diferentes etapas de crecimiento. A los horticultores que practican la horticultura de esta manera se les conoce como productores minifundistas. En el caso del mercado nacional y de exportación, la explotación de las hortalizas para este tipo de mercados se caracteriza porque no hay diversificación de cultivos, la explotación se practica en una mayor superficie, son productores especializados, hay un uso generalizado de tecnología de punta, se da la olericultura por contrato y se practica la agromaquila. A este tipo de productores se les conoce como productores empresariales.

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