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BPA en la producción de tomate de alto rendimiento

por Redacción

Ulises Medina Robles

Estratégicamente, la variedad de tomate elegida para sembrar tanto en explotaciones agrícolas pequeñas como comerciales, es aquella que reúne todas las exigencias de cada agente de la cadena de producción, en otras palabras la elección de un tomate híbrido o una variedad de tomate específica para su cultivo depende de las diversas necesidades del productor, el comercializador y el consumidor final.

El productor selecciona un material de alto rendimiento, adaptado a sus condiciones agroecológicas, con resistencia a enfermedades, considerando principalmente los antecedentes fitosanitarios, del suelo y del clima del área donde se cultivará, y con una vida poscosecha adecuada para resistir la manipulación y soportar el transporte a los centros de comercialización. Para los comercializadores y distribuidores de mercado, la apariencia, firmeza, comportamiento de maduración y la vida en estante son los factores más importantes. Por otra parte, los consumidores consideran de buena calidad un tomate firme, de color y maduración uniforme, de buen sabor y contenido nutricional, y posiblemente con una mayor larga vida en anaquel. Las variedades híbridas de tomate que generalmente se eligen para cultivarse bajo invernadero son desarrolladas por mejoradores genéticos especialistas. Las ventajas de las semillas híbridas son su muy alto vigor, buena uniformidad, alta producción y calidad y a algunas se les ha incorporado resistencia a enfermedades. El productor debe comprar semillas certificadas, producidas por compañías acreditadas y apropiadamente empacadas, y que en la etiqueta se incluya las características del material y las condiciones de almacenamiento de la semilla. Además, que hayan sido evaluadas con relación a su rendimiento y productividad en las condiciones agroecológicas donde se va a sembrar.

La duración del ciclo del cultivo de tomate está determinada por las condiciones climáticas de la zona en la cual se establece el cultivo, el suelo, el manejo agronómico que se dé a la planta, el número de racimos que se van a dejar por planta y la variedad

utilizada. El desarrollo del cultivo comprende dos fases: una vegetativa y otra reproductiva. La fase vegetativa se inicia desde la siembra en semillero, seguida de la germinación, la emergencia y el transplante a campo, el cual se realiza con un promedio de tres a cuatro hojas verdaderas, entre 30 a 35 días después de la siembra y a partir del trasplante hasta el inicio o aparición del primer racimo floral. La fase reproductiva se inicia desde la formación del botón floral, que ocurre entre los 30 y los 35 días después del transplante, el llenado del fruto, que dura aproximadamente 60 días para el primer racimo, iniciándose la cosecha a los 90 días, con una duración de tres meses para una cosecha de 8 a 10 racimos. En total la fase reproductiva tiene una duración de 180 días aproximadamente.

Buenas Prácticas Agrícolas orientadas a asegurar la inocuidad del producto

La aplicación de las normas de BPA, Buenas Prácticas Agrícolas, es voluntaria. Se refieren a todas las acciones que se realizan en la producción de hortalizas, desde la preparación del terreno hasta la cosecha, el empaquetado y el transporte, y buscan como meta final la protección del medio ambiente y la salud y el bienestar de los trabajadores. Es posible que en poco tiempo las BPA sean indispensables para poder poner los productos en los principales mercados locales e internacionales. Los consumidores están cada vez más interesados en obtener alimentos sanos, producidos respetando el ambiente y el bienestar de los trabajadores. Las BPA nacen como nuevas exigencias de los compradores traspasadas a los proveedores. Para el productor, la ventaja principal es poder comercializar un producto diferenciado. La diferencia para el consumidor es saber que se trata de un alimento sano, de alta calidad y seguro, que al ser ingerido no representa un riesgo para la salud. Este tipo de producto diferenciado le otorga al productor mayores posibilidades de venta a mejores precios.

Mediante el cuidado del ambiente se busca reducir la contaminación, conservar la biodiversidad y valorizar los recursos naturales como el suelo y el agua. El uso irracional de productos químicos ha causado la contaminación de suelos y aguas, y los residuos de pesticidas permanecen en el medio y su acumulación puede producir pérdidas de la biodiversidad, además de intoxicaciones en los seres humanos. Por el contrario, el cuidado del ambiente tiene beneficios para el propio productor, se mantiene una mayor productividad a lo largo del tiempo al evitar la pérdida de la fertilidad de los suelos, es menor la contaminación de aguas y suelo, etc. Por otra parte, al incidir en el bienestar de los trabajadores se mejora la calidad de vida y la higiene, se atiende la salud y se previenen las intoxicaciones. Ingresar a la producción bajo BPA significa para los productores adoptar manejos previamente comprobados, para lo que es fundamental la capacitación sobre higiene y seguridad, aplicación de agroquímicos, manejos durante la cosecha, entre otros. Significa además un gasto o inversión en tiempo y dinero, tanto en capacitación como en infraestructura, insumos y servicios.

La adopción de las BPA implica llevar registros de todas las actividades que se realizan. Esto hace que el productor tenga una visión más clara y ordenada de lo que está sucediendo en su predio. De todas maneras, el productor tiene que analizar previamente los beneficios de las BPA antes de embarcarse en este tipo de producción.

Resistencia de insectos plaga a insecticidas

En la producción agrícola el uso de insecticidas orgánicos sintéticos ha alcanzado en el último siglo un notable incremento, pero la carencia de regulación en su empleo y el aumento de dosis innecesarias, sin racionalidad, ha tenido efectos perjudiciales en el ambiente y la salud humana. Estas consecuencias se reflejan en la elevación del costo de la protección fitosanitaria, en la aparición de resistencia y de nuevos insectos plaga o en el aumento de los daños como consecuencia de la eliminación sistemática de los enemigos naturales que los mantenían a niveles tolerables. En las últimas décadas la resistencia de los insectos plaga se ha convertido en un problema mundial. A finales de los años 80 se habían descrito casos de tolerancia a una o más clases de insecticidas en más de 500 especies de insectos y ácaros, de las que el 56.1 % eran de interés agrícola, el 39.3 % de importancia médico–veterinaria y el 4.6 % de artrópodos benéficos.

Investigaciones más recientes agrupan al 80% de las especies de insectos plaga resistentes a insecticidas en los órdenes: Coleoptera, Diptera, Heteroptera y Lepidoptera y el 20 % restante en Thysanoptera (trips), Dictyoptera: Blattaria (cucarachas), Anoplura (piojos), ácaros y garrapatas; así, se reportan más de 700 especies tolerantes a uno o más insecticidas. En México los plaguicidas causan un fuerte impacto ambiental y en la salud pública a niveles críticos considerables. Pese a lo anterior existen pocos reportes de intoxicación provocada por estos químicos en los trabajadores agrícolas.

Variedades que son también resistentes a enfermedades

Las casas comerciales de semillas actualmente ofrecen gran diversidad de materiales de tomate con resistencia a determinados problemas fitosanitarios, entre otros, el virus del mosaico del tabaco (Tm), (TMV), el Fusarium oxysporum lycopersici  (razas 1 y 2) (F1, F2), el Verticillium dahliae (V), el Alternaria solani, el Fulvia fulva (5 razas), el Pyrenochaeta lycopersici (P), el Stemphylium solana, el Pseudomonas solanacearum, el Meloidogyne sp  (N), el Cladosporium fulvum , razas A y B (C2), y el Cladosporium fulvum, razas A, B, C, D.

Estos materiales mejorados deben ser primero evaluados por los agricultores, con el fin de confirmar sus características de resistencia y que su grado de adaptación y rendimientos sea alto, de acuerdo a las zonas de producción.  Es de anotar que en el mundo existen grandes cantidades de grupos de mejoramiento alrededor del tomate para la obtención de nuevas variedades, por lo que la lista de variedades recomendadas puede cambiar de acuerdo al progreso en los procesos de mejoramiento. Las nuevas variedades son generalmente seleccionadas por su mayor producción, calidad y resistencia a ciertos problemas fitosanitarios.

Tomato, Vegetable Garden, Vine – Plant

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