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La nutrición y el desarrollo y alta productividad de la frambuesa

por Redacción

Por Mario Rubio Palmeros

El potencial económico del cultivo de la frambuesa –sin necesidad de incurrir una alta inversión inicial–, es claramente atractivo para el productor en México y debido a ello la superficie sembrada con arbustos de frambuesa va en crecimiento, encontrándose en el Estado de México, Michoacán, Jalisco, Guanajuato, Puebla, Tlaxcala.

Es una especie que ofrece rapidez para entrar en producción, un año las productoras de otoño y dos las de verano, y hay actualmente muchos mercados que buscan la fruta. Algunas variedades productoras de otoño en diferentes regiones de climas templados y subtropicales permiten obtener cosechas en forma escalonada, evitando los indeseados picos de producción en una sola temporada y por ende producen fruta los 12 meses del año. Además, la rápida entrada a producción (4-8 meses) ayudar a generar al productor más empleos. Es destacable observar que a partir de una planta de mala calidad es imposible obtener buenos resultados productivos y comerciales. Las plantas de los frambuesos pueden tener su origen en hijuelos leñosos, brotes etiolados herbáceos o meristemos (micro-propagación). En todo caso, las plantas deben provenir de viveros autorizados y registrados en el SAG, que garanticen la pureza varietal (royalties) y que las plantas vengan libres de plagas, enfermedades, virus y semillas de malezas (responsabilidad civil). La producción de plantas de buena calidad es una actividad tanto o más compleja que la producción de frutas, que requiere de especialización y años de experiencia. Solo plantas ´´madres´´ pueden producir plantas de buena calidad, ya sean para la multiplicación o para producción frutal. Plantas obtenidas de plantaciones comerciales dedicadas a la producción de fruta garantizan el fracaso del negocio.

El cultivo, se adapta a distintos tipos de suelos. No obstante, los más adecuados son los franco arcillosos y sin presencia de aguas estancadas, ya que es una especie muy exigente en oxígeno a nivel radical y, por lo tanto, muy sensible a la asfixia, que se puede producir con pocos días de encharcamiento continuado. No es aconsejable su cultivo en suelos pesados, con porcentajes de arcilla superiores a un 25-30%. También es muy importante que el contenido de materia orgánica sea alto, por encima del 2%; que el pH este comprendido entre 6-7; que el contenido en caliza activa no supere el 2% y que los niveles en suelo de bicarbonatos, cloruro y sodio sean bajos, inferiores a 150 ppm en todos los casos.es una planta relativamente sensible a la salinidad del suelo, ya que con valores por encima de 1.2 dS/m (deciSiemens por metro), medidos en el extracto de saturación, se produce un descenso de la producción.

Aplicación de nutrientes vía foliar

En suelos con pH ligeramente alcalino las plantas pueden manifestar deficiencias de manganeso. La disponibilidad de zinc está relacionada inversamente con la alcalinidad de los suelos. Sin restar importancia a la nutrición de las plantas vía raíz, existen condiciones en las cuales las aspersiones de nutrimentos al follaje son una alternativa viable para nutrir a la planta. Esta forma de proporcionar nutrimentos evita problemas de dilución y fijación en el suelo cuando la cantidad de nutrimentos a aplicar es pequeña, permite obtener una respuesta rápida de la planta en comparación con las aplicaciones al suelo y evita la contaminación de mantos acuíferos por la pérdida de nutrimentos aplicados al suelo.

Los sitios principales de penetración de los nutrimentos aplicados vía foliar, son las células guarda de los estomas y la cutícula. Entre los factores que afectan la absorción foliar se encuentran las condiciones climáticas: temperatura ambiental, luz y humedad relativa y las condiciones que se refieren a las características de la solución: tipo de ion, pH, ion acarreador, concentración, adición de surfactantes y de adherentes. Cuando la temperatura es relativamente elevada, la respiración aumenta y la absorción disminuye. Al aumentar la luminosidad aumenta la absorción foliar. Una alta humedad relativa disminuye la tasa de evaporación de la solución asperjada, además favorece la permeabilidad de la cutícula, reduciendo el daño por quemaduras.

La fertilización se inicia a partir de la primera semana siguiente a la plantación, independientemente  de  haber  sido  realizado  el  abonado  de  fondo  durante  la preparación del suelo. Con ella se aportan fundamentalmente los macronutrientes, como el nitrógeno (N), de altos requerimientos en esta especie y que ha de ser fraccionado para mejorar su aprovechamiento, sobre todo en zonas lluviosas donde se puede lavar fácilmente, además del fosforo (P) y potasio (K), magnesio (Mg) y calcio (Ca), imprescindibles en la producción de fruto. También son necesarios micronutrientes como el boro(B) y el zinc (Zn).

Nutrientes que estimulan arbustos de altos rendimientos

Nitrógeno (N): Este elemento tiene notable influencia en el crecimiento vegetativo y en el vigor de la planta en general. Provoca una abundante emisión de brotes, aspecto fundamental en la producción de frambuesa, estimula la floración, aumenta el tamaño del fruto asi como la producción final, y proporciona mayor resistencia frente a plagas y enfermedades.

Fósforo (P): Es de vital importancia para el buen desarrollo del sistema radical y la lignificación de las cañas, contribuye a aumentar el número de yemas de flor y el buen cuajado del fruto. También favorece la acumulación de reservas en la planta para la siguiente campaña.

El exceso de este puede inducir deficiencia de zinc, por bloqueo de esté. Los síntomas de deficiencia de este elemento se traducen en una menos tasa de crecimiento, con producciones y calidad del fruto menores.

Potasio (K): Aumenta la resistencia de la planta a condiciones de estrés por falta de agua a exceso de frio invernal por bajas temperaturas, al igual ue mejora el vigor y la calidad de las cañas. Incide de forma notable sobre la calidad de los frutos, aumentando su firmeza, sabor, aroma y el rendimiento productivo.

Calcio (Ca): Mejora la calidad de las cañas al influir la buena lignificación, en el cuajado y calidad del fruto, aumentando su firmeza y prolongando su vida post- cosecha. También aumenta la resistencia frente a plagas y enfermedades.

Magnesio (Mg): Este aumenta el vigor de brotes y cañas y contribuye a una mayor actividad fotosintética de la masa foliar aumentando la intensidad del color verde en las hojas, lo que se traduce en una mayor producción. También favorece a la acumulación de reservas para la siguiente campaña.

Boro (B): el boro desempeña un papel muy importante durante la floración, el cuajado y el calibre de este tipo de bayas (polidrupas). Mejora la acumulación de reservas y contribuye a una mejor brotacion. El exceso provoca toxicidad en las hojas, pudiendo mermar la producción y su deficiencia, bajo nivel de cuajado y deformación de los frutos.

Zinc (Zn): Mejora el enraizamiento de las plantas jóvenes, aumenta la producción de meristemos y favorece el cuajado del fruto. El exceso, que se presenta en raras ocasiones, puede inducir carencia de fosforo. Las plantas con deficiencia en zinc muestran una clorosis internervial en las hojas. Los iones que son más fácilmente absorbidos son los de menor radio iónico hidratado y los que presentan menor carga eléctrica. El intervalo de pH más adecuado no es igual para todos los nutrimentos, el más conveniente es el que favorece una mayor disociación. El ion acarreador más adecuado es el que mantiene un mayor equilibrio electrostático, la absorción de un nutrimento provoca un desequilibrio electrostático, por lo tanto, el ion acarreador más adecuado es aquél que es absorbido a la misma tasa de absorción que el nutrimento. La concentración de la solución foliar debe ser tal que haga máxima su absorción, soluciones relativamente diluidas no cubren la demanda potencial de la planta, soluciones relativamente concentradas limitan por efecto osmótico la absorción de agua y el transporte dentro de la planta de nutrimentos transportados por efecto de flujo de masas. Los tensoactivadores o surfactantes como el Trinomic 461 OMRI son substancias que tienen la capacidad de disminuir la tensión superficial, aumentando así la superficie activa de las moléculas y, por lo tanto, la absorción de los nutrimentos.

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