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Hortaliza muy buscada en mercados de exportación

por Redacción

Por: Andrés Zavala Terrones

El poro es una hortaliza que puede ofrecerse en los mercados durante todo el año en virtud de que de una variedad a otra puede garantizarse su presencia; no obstante, su temporada de recolección y mejor época de consumo tiene lugar entre los meses de septiembre a mayo y en ocasiones también en junio.

Para mercado en fresco se prefieren poros rectos de longitud media, entre 18 y 25 cm, hoja ancha y de color azulado. Antiguamente el poro destinado a mercado en fresco era curvo, como la mayoría del cultivado, y con mayor longitud de fuste. La hortaliza es muy apreciada en países de Europa y Canadá. En el Viejo Continente, Francia es el primer productor de poro cubriendo el 26% de la producción total europea, con una producción que ronda las 158 mil toneladas principalmente en zonas de cultivo del valle del Loira, la principal zona productora. Le sigue Bélgica con un 24% de la producción, Países Bajos, 14%, y España con 10%. Se trata de una verdura que se consume a lo largo de todo el año, pero con más demanda en otoño, invierno y primavera. Es más parecido a una cebolla que a un ajo en su composición, con un alto contenido en agua. Tiene un valor nutritivo muy pequeño, 52 cal/100g de producto en fresco. Contiene pequeñas cantidades de grasa, de 2 a 3% de proteínas y 7% de hidratos de carbono. Es una hortaliza que se recomienda por su alto porcentaje en sales minerales como fósforo, calcio y potasio.

La parte blanca del puerro, por ser la más tierna, es la que tradicionalmente se consume, aunque sus hojas verdes también se emplean en caldos y para dar sabor a guisos. Para prepararlos hay que quitar las hojas verdes y la primera capa de la parte blanca para poder limpiarlos y eliminar toda la tierra. La cosecha del poro se realiza a los 120-150 días después del trasplante. Si la siembra se realiza escalonada, es posible lograr ciclos de cosecha desde febrero hasta agosto y por más tiempo, prácticamente todo el año, si se cosechan las plantas o sus hojas a medida que se va utilizando en la cocina del hogar.

Es posible secar sus hojas al sol o la sombra, cortándolas en pedazos de aproximadamente 1 cm y triturarlas después en un molino casero para producir la especia seca que se conserva por más de un año.

Hortaliza muy apreciada desde tiempos antiguos

El poro, Allium porrum, pertenece a la familia de las Liliáceas y al género Allium, al que pertenecen también los ajos y las cebollas, además del puerro. La parte comestible de todos ellos es el bulbo. Se cree que procede de Mesopotamia, Egipto, Turquía e Israel, donde se consumía hacia el año 3000 ó 4000 a.C. Más adelante fue cultivado por los romanos, quienes, además de ser grandes consumidores de esta verdura, la introdujeron en Gran Bretaña, donde tuvo gran aceptación. En la Edad Media, el puerro comenzó a adquirir importancia porque su consumo contribuyó a paliar el hambre de aquella época. Fue entonces cuando su cultivo se extendió por toda Europa y, desde allí, al resto del mundo. Antes, en las batallas los galos colgaban en sus cascos manojos de puerros, como un elemento mágico protector y de ostentación. Se conoce que el célebre emperador romano, Nerón, tomaba poros para aclarar la voz, y debido a lo cual se le llamaba Porrophagus de manera despectiva por sus amigos. El consumo del poro es muy aconsejable para el reuma, anemias y es también un buen depurativo para la sangre.

Las semillas son pequeñas, de forma más o menos triangular, con una gruesa testa negra. Las características quizás más reconocidas del género Allium son su olor y sabor típicos, dados por compuestos azufrados que son liberados al dañarse o destruirse sus células. Estos compuestos han generado un renovado interés en el grupo, ya que presentan beneficios cada vez más reconocidos para la salud humana.

En cuanto a su cultivo, prefiere los suelos ricos en materia orgánica, pero se produce bien en cualquier tipo de suelo de mediana fertilidad Requiere suelos ligeramente húmedos y bien drenados. Necesita pleno sol para su buen desarrollo. Se puede cultivar en gomas viejas, macetas o cualquier otro recipiente.

El sistema caulinar está compuesto de un tallo corto y subterráneo denominado platillo, del cual salen hojas cuyas bases lo circundan y recubren. Las hojas son similares a las de ajo, pero de mayores dimensiones, con una base de sección circular y una lámina con forma de quilla y alargada. Es una planta bienal que no produce bulbos como su primo el ajo. Posee hojas planas robustas de 20-80 cm de largo y mucho más gruesas que los cebollinos, pero con un fuerte aroma y sabor a ajo. También menciona que, en términos morfológicos, el órgano de consumo de la especie está formado por el tallo y la base enfundada de las hojas las que son de color blanco y levemente engrosadas, el conjunto de éstas da origen a un prominente falso tallo, por lo mismo, y en estricto rigor, los órganos consumidos son las hojas y no debería considerarse como una hortaliza de bulbo.

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