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Fitoseidos en el control biológico de la araña roja

por Redacción

Por: Felipe Jurado López

En fresa cultivada a cielo abierto y bajo cubierta, se ha encontrado que el ácaro depredador Neoseiulus californicus (Acari: Phytoseiidae) es un importante enemigo natural de la araña roja o arañuela de las dos manchas, Tetranychus urticae (Acari: Tetranychidae), plaga que puede ser responsable de graves pérdidas para los productores

Para controlar esta plaga en la mayoría de los cultivos y plantas ornamentales, se realizan casi exclusivamente aplicaciones frecuentes de plaguicidas. Sin embargo, las poblaciones presentan una rápida capacidad para desarrollar resistencia frente a estos productos, incluyendo a los acaricidas autorizados para su control como las abamectinas. También existen programas de manejo más racionales de esta plaga basados en monitoreos de la población para aplicar plaguicidas sólo cuando la plaga alcanza los niveles de daño. Otra técnica de control utilizada actualmente en países de Europa, Asia y algunas partes de Australia y Norte América, es a través del uso de depredadores como Phytoseiulus persimilis Athias-Henriot, P. macropilis (Banks) y Neoseiulus californicus (McGregor) (Acari: Phytoseiidae) mediante liberaciones inoculativas o inundativas sobre el cultivo.

En varios países, Neoseiulus californicus es ampliamente usado para el control biológico de arañuelas. Posee baja tendencia al canibalismo y amplio rango de alimentos en su dieta, que contribuyen a estabilizar, a bajas densidades de presa, la interacción depredador-presa. Diferencias a nivel de líneas genéticas o poblaciones locales de N. californicus han sido encontradas en relación con las condiciones climáticas e independientes de las mismas. Este ácaro tiene una historia taxonómica compleja. Fue primeramente descripto por McGregor en 1954 como Typhlodromus californicus y luego fue asignado al género Amblyseius y más adelante al género Neoseiulus o Cydnodromus. Actualmente, Neoseiulus chilenensis (Dosse) es considerado sinónimo de N. californicus. Es originario de California y Florida, y presenta una amplia distribución mundial. Puede proporcionar un efectivo control T. urticae Koch en cultivos de frutilla, otros cultivos fruti-hortícolas, flores y árboles frutales, en Norte y Sud América, Europa y Asia.

El ciclo de vida presenta cuatro estados de desarrollo: huevo, larva (que posee tres pares de patas y generalmente no se alimenta), protoninfa y deutoninfa (que poseen cuatro pares de patas) y adulto. Las hembras adultas miden aproximadamente 0,1 mm de largo y son de forma globosa, mientras que el macho es ligeramente más pequeño. Ambos son translúcidos y pueden presentar una coloración amarilla pálida a un color ámbar brillante. Los machos alcanzan el estado adulto antes que las hembras, y cuando un macho encuentra una hembra en estado de deutoninfa suele permanecer en contacto con ella (“tending”) hasta que muda, a fin de asegurar la cópula. Esta especie exhibe un patrón de apareamiento tipo “Amblyseius – Typhlodromus”: el macho sube sobre la hembra y luego de un tiempo variable se ubica debajo de ella adoptando la posición “vientre a vientre”, transfiriendo el esperma por inserción de los quelíceros en las espermatecas. La duración del apareamiento puede durar 4 horas o más dependiendo de las condiciones ambientales en las que se encuentren. Las hembras pueden copular una ó más veces, produciendo más huevos aquellas que hayan copulado dos ó múltiples veces, además de presentar un período de oviposición más largo y una descendencia más sesgada hacia las hembras.

Categorías de ácaros fitoseidos de acuerdo a sus hábitos alimentarios

Tipo I. Depredadores especialistas en especies del género Tetranychus

Tipo II. Depredadores selectivos de Tetraníquidos (frecuentemente asociados a especies que producen densas telas)

Tipo III. Depredadores generalistas y

Tipo IV. Depredadores generalistas que se alimentan de polen preferentemente.

El ácaro N. californicus se clasifica como un depredador selectivo de tipo II ya que se alimenta preferentemente de T.urticae, pero puede alimentarse de polen de ciertas plantas y ninfas de trips. Esta clasificación es de interés para la selección de fitoseidos que podrían utilizarse como agentes de control biológico por conservación.

Extensión y ciclo de vida de la plaga

Tetranychus urticae es una plaga polífaga de amplia distribución mundial registrándose más de 900 especies de plantas hospedadoras, algunas silvestres y otras de cultivo, como hortalizas, ornamentales y frutales, en las cuales causa daños de importancia económica. Al alimentarse rompe con sus estiletes la superficie de las hojas y destruye células del mesófilo afectando la transpiración, la fotosíntesis y el crecimiento de la planta y sus frutos. La familia Tetranychidae comprende un grupo de ácaros fitófagos constituido por1.200 especies pertenecientes a 70 géneros, siendo las del género Tetranychuslas que producen las mayores pérdidas económicas. Se caracterizan por presentar una distribución cosmopolita, por su tendencia a agruparse en colonias produciendo densas telas, y por lapolifagia de algunas de sus especies. Tetranychus urticae (Acari: Tetranychidae), llamada comúnmente araña roja o arañuela de las dos manchas, fue descripta por primera vez por Koch en 1836. Los individuos tienen tamaño pequeño, entre 0.2 y 0.6 mm, y el color del cuerpo puede ser verde o rojo. De acuerdo a Dupont (1979) la forma verde es generalmente encontrada en climas fríos y templados mientras que la forma roja en zonas cálidas y subtropicales. Existe un marcado dimorfismo sexual entre la hembra y el macho, siendo éste más pequeño y alargado. Las arañas rojas se reproducen sexualmente dando lugar a machos y hembras, y también por partenogénesis arrenotóquica cuando ponen huevos sin haberse producido la cópula, en cuyo caso los descendientes son solamente machos haploides.

La arañuela de las dos manchas pasa por cinco estados de desarrollo durante su ciclo de vida: huevo, larva, protoninfa, deutoninfa y adulto, con un estado de quiescencia luego de cada estado inmaduro, llamados ninfocrisálida, deutocrisálida y teliocrisálida, respectivamente. Durante este período de inactividad los ácaros forman una nueva cutícula antes de desprender su exuvia. Su supervivencia, longevidad y reproducción varían en respuesta a diferentes factores tales como la temperatura, la humedad, la planta hospedadora, los plaguicidas utilizados en el cultivo, y factores intrínsecos de cada especie.

El tiempo de desarrollo promedio para las hembras criadas en hojas de manzana fue de 19.0 y 12.7 días a 18 y 21° C, respectivamente. Sin embargo, las hembras de esta especie se desarrollaron en 16,5 y 15 días cuando fueron criadas en hojas de algodón a las mismas temperaturas. Por otro lado, en hojas de pimiento el tiempo de desarrollo fue de 8.2 días a 27° C y en hojas de Phaseolus vulgaris completó su desarrollo en 8.2 (±0.09) pero a 25° C. La longevidad de T. urticae decreció cuando la temperatura se incrementó desde 18 hasta 29.4° C. Además de la temperatura, la humedad es un factor importante ya que este ácaro se desarrolla más rápidamente en lugares con baja humedad en el ambiente.

La población puede crecer más del 40% por día  y las hembras oviponen en promedio 100 huevos durante toda su vida. Este crecimiento exponencial finaliza abruptamente debido a la sobreexplotación de la planta hospedadora o por extinciones locales por enemigos naturales, y las arañuelas que colonizan otra planta aumentan su población rápidamente. Cuando la población crece, las arañuelas forman una densa tela sobre la superficie de la planta hospedadora. Ésta cumple diversas funciones, entre ellas sirve como lugar de excreción y de protección frente a condiciones climáticas adversas y depredadores, así como para dispersarse a otras plantas. Las hembras pueden pasar el invierno en diapausa reproductiva. Esta característica es muy variable en las distintas poblaciones de T. urticae dependiendo del fotoperíodo, la temperatura y la planta hospedadora.

 

Sustentabilidad agrícola apegada al MIP

Uno de los mayores desafíos de la agricultura actual es lograr una productividad elevada conservando los recursos naturales. La sustentabilidad agrícola requiere que la misma sea suficientemente productiva, económicamente viable, conserve la base de recursos naturales y preserve la integridad del ambiente en el ámbito local, regional y global. Además, debe contemplar la diversidad socio-cultural en la búsqueda de alternativas productivas.

En el marco de la sustentabilidad de los sistemas agrícolas, el Manejo Integrado de Plagas propone utilizar todas las técnicas y métodos disponibles y compatibles entre sí, para mantener a la población de una plaga en niveles por debajo de aquellos que causan daño económico. Se basa en el análisis de la relación costo/beneficio, considerando los intereses e impactos sobre los productores, la sociedad y el ambiente. Este sistema de manejo tiene un enfoque ecológico y multidisciplinario que requiere conocimientos a nivel poblacional, de comunidades y de ecosistemas. La falta de integración ha sido uno de los principales impedimentos para la implementación del MIP en la agricultura y es el desafío actual de los planes de manejo. En la Argentina, existen aún vacíos de información científica para la integración de distintas técnicas y para el desarrollo del MIP en los agroecosistemas.

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