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Calidad de los abonos y materiales compostables

por Redacción

Por: Belén Hernández Montes

El empleo de abonos orgánicos para aumentar la fertilidad de los suelos va en aumento en la agricultura. Sin embargo, es importante recordar que los materiales aplicados estén completamente maduros y que sus componentes no tengan una interacción negativa con el medio en el que se van a aplicar, puesto que algunas parcelas pueden presentar problemas de bacteriosis en sus productos finales derivada de una mala aplicación de los productos de composteo (problemas de salmonella si por ejemplo, la composta se realizó con desechos de animales y en ellos estaba presente la bacteria).

Las compostas o abonos son materia orgánica que ha sido estabilizada hasta transformarse en un producto parecido a las sustancias húmicas del suelo, que está libre de patógenos y de semillas de malas hierbas, que no atrae insectos o vectores, que puede ser manejada y almacenada sin ocasionar molestias y que es beneficiosa para el suelo y el crecimiento de las plantas. El hecho de que el compost contenga una gran cantidad de substancias distintas (muchas de ellas generadas en el transcurso del proceso biológico) hace que sea difícil analizar y comparar los distintos tipos de compost obtenidos. Estos difieren mucho en su composición según: los materiales que se compostan y las condiciones en que se realiza el proceso. Es necesario simplificar los análisis a realizar y los parámetros a comparar, pero encontrando, paralelamente, un buen sistema de interpretación de las diferencias.

En función del origen de los materiales, podemos hablar de compost de fracción orgánica de residuos RM (con o sin recogida selectiva), fracción procedente del tratamiento anaerobio de los RM, lodos de depuradora, diferentes tipos de estiércoles, restos de poda vegetales solos o enriquecidos con algunas fuentes de nitrógeno, mezclas muy variadas (estiércoles, cortezas, plumas, pelos, algodón etc.). La composición del producto final depende mucho de cómo se ha controlado el proceso (más que de la tecnología). Puede tener más o menos fitonutrientes, dependiendo de los contenidos iniciales en los materiales de partida o de las posibles pérdidas o transformaciones a lo largo del proceso. También el contenido en MO (y su estabilidad) dependerá de cómo se ha llevado a cabo el proceso.

El concepto de calidad es difícil de definir ya que ha de tener en cuenta múltiples aspectos y, además, puede ser siempre muy subjetivo. Siempre debería considerarse la calidad del compost a partir de aquellas características que resulten de aplicar un tratamiento respetuoso con el medio ambiente, acorde con una gestión racional de los residuos y que tenga como objetivo fabricar un producto destinado para su uso en el suelo o como substrato. Dentro de los niveles de calidad deben o pueden establecerse distintas exigencias según el mercado al que vaya destinado; pero siempre habrá unos mínimos a cumplir para cualquier aplicación. Es necesario definir una calidad general del compost (de acuerdo con los usuarios potenciales) y además establecer unos parámetros diferenciados para usos diversos, sin querer significar esta afirmación que los máximos permitidos de contaminantes se puedan sobrepasar según el destino.

Tratamiento de residuos para generar abonos agrícolas

La calidad del compost viene determinada por la suma de las distintas propiedades y características. Los criterios relevantes en la evaluación de la calidad son: destino del producto, protección del entorno, requerimientos del mercado. Los productores de compost encuentran ciertas normas innecesariamente restrictivas y los usuarios puede ser que innecesariamente permisivas; no siempre tienen que coincidir la exigencia de los usuarios del compost con las de la sociedad y del entorno. Un compost de calidad tendrá salida, podrá aplicarse aunque deberá en muchos casos competir con otros materiales (de mejor o peor calidad), debido a la gran variedad de productos compostables y de mezclas posibles se puede obtener compost con calidades y posibilidades de uso muy diversos. El hecho de que en innumerables casos se haya usado incorrectamente el significado de la  palabra compost ha llevado al desprestigio de este producto y a que su uso y su comercialización encuentren serias dificultades. Puede obtenerse por un proceso de compostaje, directamente, o después de estabilizar (también por compostaje) el material generado en un proceso anaerobio.

La estrategia para conseguir una determinada calidad no puede separarse de un planteamiento global de la gestión de los residuos. Debe desarrollarse el mercado del compost a la vez que la conciencia de calidad. Si se quiere potenciar el uso del compostaje y del compost, las plantas de tratamiento han de tener como uno de los objetivos primordiales la obtención del compost, no sólo el tratamiento de residuos. No obstante, en la realidad, no se composta para obtener un determinado producto si no que se gestiona/trata un/os residuo/s con la intención de evitar problemas ambientales y, secundariamente, obtener un producto final (compost); además, esto se lleva a cabo, muchas veces, ignorando los fundamentos biológicos del proceso y obviando la relación entre control del procesos y calidad del producto obtenido.

Al plantear las características finales óptimas para un compost es difícil establecer niveles para el contenido en MO y nutrientes, ya que dependen mucho de los materiales tratados, En la mayoría de normativas o legislaciones, frecuentemente, sólo se fijan los contenidos en metales pesados, siendo poco exigentes en los parámetros más agronómicos. La calidad del compost viene determinada por la suma de las distintas propiedades y características. En cualquier caso debe hablarse de:

  • Calidad física: granulometría, capacidad de retención de agua, humedad, presencia de partículas extrañas, olor.
  • Calidad química: en la que aparecen tres vertientes: contenido y estabilidad de la materia orgánica, contenido y velocidad de mineralización de los nutrientes vegetales que contenga y presencia de contaminantes inorgánicos u orgánicos.
  • Calidad biológica: presencia de semillas de malas hierbas y patógenos primarios y secundarios.

Dentro de los niveles de calidad también deberán establecerse distintas exigencias según el mercado al que vaya destinado; pero siempre habrá unos mínimos a cumplir para cualquier aplicación. Es necesario definir una calidad general del compost y, además, establecer unos parámetros diferenciados para usos diversos, sin querer significar esta afirmación que los máximos permitidos de contaminantes se puedan sobrepasar según el destino (Tabla 1).

En general, se considera necesario establecer los contenidos máximos permitidos de contaminantes para proteger el suelo de una excesiva contaminación. Como resultado de esta consideración, todas las legislaciones contemplan y fijan unos niveles de metales pesados permitidos, que varían ampliamente.

Tabla 1. Aproximación a usos más aconsejables para determinados tipos de composts y relación con los parámetros determinados (materiales bien compostados).

Materiales compostados pH CE MO Est Cont IG Aspecto Olor Aplicaciones
Estiércoles R-I R-I B B-R B R B-R A, J, C, D, E,F,H.
Cortezas B B B B B B-R B J, C, G, H.
Restos vegetales B B B B B B B J, C, D, E, F, G, H.
Lodos más restos vegetales B-R B B B R-I B B-R A, J, C, D, E, F, G, H.

B: bien R: regular; I: inadecuado CE: conductividad eléctrica; MO: materia orgánica; Est: estabilidad; Nutr: contenido en nutrientes; Cont: contenido en contaminantes; IG: índice de germinación A: Agrícola; J: Jardineria privada; C: Parques y jardines públicos; D: Restauración de paisaje; E: Recuperación de espacios degradados; F: Revegetación obra pública; G: Preparación substratos; H: Césped deportivo.

Puede hacerse un listado amplio de parámetros a determinar en muestras de compost, puede indicarse cuales se consideran más importantes y por qué, pero no para todos se puede dar un intervalo de valores adecuados o unos contenidos máximos o mínimos. El compost no es como un fertilizante mineral en que se pueden dar valores concretos para contenidos de N, P2O5 o K2O. En cualquier caso, al escoger los parámetros que pueden interesar o dar más información ha de hacerse teniendo en cuenta la viabilidad de la aplicación y, no olvidando, que cualquier interpretación de la composición de un compost precisa unos conocimientos del tratamiento a partir del que se ha obtenido el producto.

Riesgos con la aplicación de compost

Durante el compostaje se alcanzan temperaturas elevadas que prácticamente pueden asegurar la desaparición de patógenos animales y vegetales, siempre que se asegure que toda la masa ha alcanzados estas temperaturas. En la bibliografía y en las normativas se hallan referencias a la necesidad de que se hayan alcanzado temperaturas de 55ºC durante un cierto tiempo.

Aunque prácticamente se tenga la seguridad de la higienización es muy aconsejable realizar determinaciones de organismos indicadores como pueden ser la Salmonella y el Escherichia coli. El mayor riesgo detectado en plantas de compostaje está relacionado con la aspiración de “polvo orgánico” que afecta principalmente a personas con problemas respiratorios o bajas de defensas. Para controlarlo es importante mantener siempre la humedad adecuada en el material que se voltea, criba o aplica, y tomar las precauciones adecuadas.

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